La base del tratamiento pasa por restablecer el equilibrio entre los músculos, dientes y las articulaciones, mediante técnicas ortopédicas, ortodóncicas, protésicas o bien mediante la utilización de placas de descarga (férulas) de diferentes tipos.

Son posicionadores que se interponen entre los dientes (generalmente durante la noche) y son capaces de redirigir, disminuir y redistribuir las fuerzas de la masticación, relajando la musculatura y protegiendo la articulación (ATM).

Causas:

  • La tensión.
  • El estrés.
  • Alteraciones de posición de la dentadura.

La valoración de las estructuras anatómicas (músculos, ligamentos, posición del disco o menisco interarticular) es, en ocasiones, muy importante para enfocar el tratamiento. La forma que tienen los dientes de contactar entre sí, puede determinar la aparición de molestias articulares, sobre todo al abrir y cerrar la boca, ya sea porque se sobrecarga más un lado que el otro, o porque se provoca una posición retruida de la mandíbula, reduciendo el espacio de la articulación.

El tratamiento de las disfunciones craneomandibulares resulta más difícil cuanto más crónico es el problema, por lo que resulta aconsejable acudir a la consulta en cuanto se notan los primeros síntomas.